Sábado, 07.03.2026 / 02:35

Siguenos en:

Último momento:

Bolsonaro, la ultraderecha golpista condenada en Brasil

Redacción Raíces Digital | El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue sentenciado a 27 años y 3 meses de prisión por la Corte Suprema. Fue el ideólogo del intento de golpe de Estado contra Lula da Silva, incapaz de aceptar la derrota electoral y dispuesto a romper la democracia para sostenerse en el poder.

Un golpista desenmascarado

La condena al exmandatario no deja dudas: Bolsonaro es un dirigente de ultraderecha que apeló al golpe de Estado como salida a su derrota electoral. Lejos de aceptar el veredicto popular de 2022 que consagró a Lula da Silva, organizó junto a militares, exministros y grupos armados una trama destinada a impedir la asunción del nuevo presidente.

El 8 de enero de 2023, miles de bolsonaristas asaltaron el Congreso, el Palacio del Planalto y la Corte Suprema, en una escena que buscaba replicar el intento de Donald Trump en Washington. El objetivo era desconocer el resultado de las urnas y quebrar el orden democrático.

La sentencia histórica

La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal condenó a Bolsonaro a 27 años y 3 meses en régimen cerrado por cinco delitos:

  • Intento de golpe de Estado.

  • Pertenencia a organización criminal armada.

  • Intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho.

  • Daño calificado con violencia.

  • Deterioro de patrimonio protegido.

La votación fue clara: cuatro jueces contra uno lo responsabilizaron como ideólogo y líder del intento de golpe. La sentencia alcanzó también a exministros, militares y colaboradores directos, marcando un hito judicial en la defensa de la democracia brasileña.

Un mensaje al continente

Con esta decisión, Brasil envía un mensaje al continente: no hay lugar para golpistas que pretendan imponer por la fuerza lo que no consiguieron en las urnas. Bolsonaro se suma a la lista de expresidentes condenados en Brasil, pero en su caso la historia será aún más dura: quedará registrado como el jefe de una conspiración ultraderechista contra la democracia en tiempos de paz.

La ultraderecha regional, que lo tomó como referencia, recibe un golpe político y simbólico de enorme magnitud. La condena no borra la polarización ni la violencia que Bolsonaro sembró, pero marca un límite claro frente a quienes intentan dinamitar las instituciones con odio y autoritarismo.

Conclusión editorial

En democracia se gana y se pierde con votos. Bolsonaro no soportó la derrota y eligió el camino del golpe. Por eso fue condenado y por eso debe ser recordado: como un golpista que intentó arrodillar al pueblo brasileño.

Scroll al inicio